Las articulaciones son estructuras que se encuentran entre dos huesos y las cuales, junto a los ligamentos y los músculos, permiten el movimiento de varias partes del cuerpo humano. Los dolores en las articulaciones pueden afectar nuestra movilidad y nuestra calidad de vida. Si sufre de alguna molestia en las articulaciones (por ejemplo, las muñecas, codos, hombros, rodillas o tobillos), un estudio de imagen por Resonancia articular PR o MRI puede ayudarle a su médico a encontrar la causa y decidir el tratamiento adecuado para usted. Gracias a su habilidad de ver y retratar los tejidos blandos del cuerpo (como los ligamentos, músculos, tendones y vasos sanguíneos, entre otros), un estudio MRI le permite a su médico un panorama más amplio a la hora de diagnosticar el origen de su molestia o dolor.
El dolor en las articulaciones puede estar relacionado a un gran número de razones. Entre estas se encuentran lesiones o accidentes, infecciones o inflamaciones en el área afectada (como la bursitis), enfermedades autoinmunes (como el lupus), artritis o condiciones crónicas como la fibromialgia. El dolor también puede surgir como efecto secundario de algunas enfermedades, como la influenza o el COVID-19. Los síntomas más comunes son dolor, entumecimiento, hinchazón, debilidad y falta o pérdida de movilidad en la articulación afectada. De estar relacionado a alguna lesión leve o como efecto secundario de alguna enfermedad pasajera, es posible que el dolor se alivie sin necesidad de intervención médica. Sin embargo, debe consultar a su médico si su dolor es severo y/o persistente.
Su médico puede requerirle diferentes tipos de examen de MRI, cada uno diseñado para trabajar con el área afectada. Antes de realizarse el estudio es importante que informe a su médico si tiene algún implante metálico (como placas o tornillos) o si tiene algún equipo médico interno como marcapasos, desfibrilador o implante coclear. Debido a los imanes utilizados en la máquina del MRI, los objetos metálicos pueden afectar el funcionamiento de esta, y esta a su vez puede provocar fallos en sus implantes. Si tiene alguno de estos equipos es posible que reciba instrucciones específicas de su doctor antes de su estudio, o que este le requiera un estudio alternativo.
En la mayoría de los casos, el proceso para realizar un estudio MRI es el mismo sin importar la parte del cuerpo que va a ser estudiada. El paciente debe seguir las indicaciones de su médico y el técnico que llevará a cabo el estudio. Debe dejar todo objeto de metal fuera de la sala de MRI, al igual que quitarse cualquier aparato o equipo médico removible (como audífonos o dentadura postiza) antes de comenzar el estudio.
Dependiendo del área del cuerpo que necesite examinarse, el paciente será introducido a la máquina de MRI sobre una camilla. De ser necesario un estudio de la parte inferior del cuerpo (como las rodillas o tobillos) el paciente solo necesitará ingresar esta parte del cuerpo en la máquina. Sin embargo, es posible que deba ingresarse completamente en la máquina de MRI, lo cual puede causar estrés o nervios en personas que sufren de ansiedad o claustrofobia.
El moderno equipo utilizado en el San Juan MRI & CT Center está diseñado para su mayor comodidad y tranquilidad. Su apertura es más amplia que la de una máquina MRI normal, lo cual ayuda a los pacientes que pueden sentirse nerviosos al encontrarse en un espacio cerrado. Su interior proyecta imágenes de un cielo estrellado y permite la opción de tocar música mientras se realiza el estudio. Si lo desea, también puede traer un acompañante, quien permanecerá en la sala con usted hasta finalizar sus imágenes de MRI.
Los resultados serán entregados en una menor cantidad de tiempo en comparación a un MRI tradicional. Para su conveniencia, su médico los recibirá mediante un código QR, permitiéndole atender su situación de manera más rápida.